¿Cuántos de vosotros no habéis dicho en voz alta "es que mi ex es un/a gilipollas"? Todos lo pensamos. De hecho probablemente si ahora están fuera de nuestras vidas, es porque lo son por no utilizar calificativos mucho peores.
Dejando de lado la estupidez, luego nos encontramos con algo mucho peor: el victimismo de quien debería irse a fregar a tomar por culo mano izquierda. Mi compañero Skoll ha realizado un gran análisis acerca de la puta rabia, así que no describiré la sensación que me recorre por dentro cada vez que leo y observo según qué. Cada vez que me entero de que ciertos personajes van por la vida como almas en pena, llorando y pronunciando el nombre de esa puta bruja que les ha destrozado el corazoncito de melón. Pues veréis, dulces y cándidas criaturas, ahora seguramente habréis aprendido una lección que jamás olvidaréis: nunca, nunca, nunca hagáis daño a una mujer cuando ésta no lo merece, pues acabaréis vosotros peor que ellas. Y mucho menos os atreváis a intentar jugar con dos. La próxima vez quizá estas brujas os sodomicen tal y como merecéis por subnormales. Ahora sufrid, maldita escoria, sufridlo tanto como una patada en los cojones.
¡Ojo! A las mujeres también se les puede aplicar esta norma, toda la gente estúpida sigue el mismo patrón: muchos te quieros y muchas pollas en vinagre, pero luego os cansáis y vais a vuestro puto rollo. No contentos con ello, cuando veis que el afectado o la afectada no os lame el ojal tanto como vuestras mentes enfermas soñarían, os invade la melancolía y empezáis a luchar por la reconquista. ¿Os creéis Mío Cids del corazón o de qué coño vais? Lo peor es que aquellos que os consienten y perdonan, son aún más patéticos y más merecedores de acabar en una jodida picota del amor.
Ah, y otra cosita más, ególatras de mierda: las personas somos seres humanos, no el puto concepto idealizado que creéis que somos. Porque vosotros no os enamoráis de la gente, os prendáis de aquello que las personas os hacen sentir sobre vosotros mismos y es por ello que, con el tiempo, la chispa se apaga y os cansáis de quienes habéis utilizado: descubrís que el de delante es otro humano. Un asqueroso saco de carne que algún día se pudrirá y será devorado por gusanos mientras echa toda el hedor que echaríais vosotros si nadarais entre diarrea emocional. Digo diarrea emocional porque vuestro victimismo apesta a chantaje y a hipocresía a más no poder.
He aquí mi llamamiento:
- Los Mio Cids del amor iros a fregar con la lengua y con lejía. Será divertido.
- Los reconquistados simplemente pegaos un tiro por subnormales. Quereros un poco a vosotros mismos y dejad de alimentar el ego de aquellos que os hacen daño. Que luego somos los amigos quienes os hacemos de paño de lágrimas cuando os repetimos una y otra vez la misma puta mierda.